Nov 23 2009
La Ley de Murphy en los electrodomésticos.
La Ley de Murphy es una manera humorística de explicar los sucesos negativos cotidianos, que de otra forma habrían de explicarse de una forma muy técnica o científica.
La Ley fue enunciada por Edward A. Murphy Jr., que trabajó como ingeniero de desarrollo para la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en experimentos con cohetes sobre rieles en 1949. Se fundamenta o se puede resumir en el aforismo: “Si algo puede salir mal, saldrá mal”. Aunque la Ley pretende hacerse pasar por un dogma científico, lo cierto es que asevera lo que expone de una manera enfatizada para pasar como cierto, sin tener en cuenta las probabilidades. Por ejemplo, en el caso de la tostada y la mantequilla, un motivo psicológico es el responsable de la explicación: la impresión se queda grabada mucho más viva en el recuerdo cuando una tostada cae al suelo por el lado de la mantequilla al tener mayores repercusiones que si no lo hace.
Para el sector de los electrodomésticos y de los servicios técnicos también se han enunciado algunas leyes. Otros autores han contribuido ampliado las premisas (falsarias todas) haciendo de la Ley algo más informal de como empezó. Algunas de las leyes que nos interesan para nuestro caso son:
- Si no recuerda si ha sacado la carne del congelador, es que no lo ha hecho.
- Cualquier utensilio que acabe de meter en el lavavajillas lo necesitará inmediatamente para otra cosa.
- Las lavadoras sólo se rompen cuando están funcionando.
- Todas las averías suceden el día de descanso del técnico en reparaciones.
- El precio de la reparación se obtiene multiplicando el precio de su abrigo nuevo por 1,75$ o el de una lavadora nueva por 0,75 centavos.
- Siempre hay más ropa para lavar que ropa limpia.
- El primer repuesto que se compre siempre será de tamaño inadecuado.
- Si espera al técnico de reparaciones durante todo el día, se estará todo el día metido en casa. Si sale 5 minutos, cuando vuelva ya se habrá marchado.